Umeboshi. Una pequeña ciruela de gran sabor e importantes beneficios

El ume es una ciruela que llega desde oriente para sorprendernos con su intenso sabor. Es popularmente conocida en Japón, donde la acompañan con arroz para simular los colores de la bandera japonesa. Cuentan que los samuráis lo consumían para evitar la fatiga, aumentar su resistencia y reponerse entre batallas. Pero realmente no se sabe con certeza si su origen en Chino o Japonés.

Se recolecta cuando todavía no está madura, manteniendo un sabor muy ácido y se deja secar un par de días al sol (de hecho, umeboshi significa ciruela seca). Posteriormente se introduce en barriles con sal marina y hojas de shisho (es una planta similar a la albahaca), se le pone peso encima y se deja así un mínimo de dos años durante los cuales se produce el proceso de fermentación. Como resultado obtenemos un fruto con un sabor amargo muy potente pero también salado con efecto probiótico, perfecto para mantener saludable nuestra flora intestinal.

En cuanto a su composición, podemos destacar la cantidad de ácido cítrico que contiene. Además es un alimento que puede mejorar nuestro tránsito intestinal y la secreción de jugos gástricos. Eso sí, al contener altos niveles de sodio y potasio no está indicada en personas con hipertensión o problemas renales.

Para consumirla podemos hacer como los japoneses y añadir umeboshi a un plato de arroz, o podemos incorporarla en batidos de frutas, ensaladas o salteados de verduras y arroz por ejemplo.   También puedes añadirla a patés vegetales para darles un sabor ácido y amargo. Por ejemplo, una crema de tahin y umeboshi puede ser perfecta para picar con unos picos o unos crackers.

Un estudio publicado en ‘World Journal of Gastroenterology’ en 2015 mostró que las personas que consumían umeboshi de manera habitual tenían menos reflujo gastro-esofágico.

Otro estudio publicado más recientemente en 2018 en ‘Biological and Pharmaceutical Bulletin’ demostró que el vinagre de umeboshi poseía efectos antimicrobianos en el aparato digestivo. Ahora está por determinar cuál es el principio activo que le confiere esta propiedad.